En el reino de Dios, la palabra crisis es sinónimo de oportunidades.  En términos de economía pocos hijos de Dios dominan sobre este aspecto.  No por falta de oración y ayuno sino por falta de conocimiento revelado.  Tenemos las llaves que desatan las finanzas, aún en medio de la crisis, pero tenemos que aprender a aplicarlas.

El mundo está en crisis y la economía fluctúa porque es inestable.  Más sin embargo, Dios y su reino nunca estarán en crisis.  En Él sus promesas son sí y amén.  Nuestro Padre no sólo tiene integridad para cumplir sus promesas; Él también es Todopoderoso.  Lo que dijo se cumplirá porque es íntegro (fiel) y tiene el poder para hacerlo suceder.

¿Cómo vencer la crisis económica? Bueno, te daré algunos consejos encontrados en la palabra.  Más el consejo no está para ser oído nada más, el consejo está para ser aplicado.

#1 ATRÉVETE A APLICAR LOS PRINCIPIOS DE DIOS SIN SER DOMINADO POR LAS CIRCUNSTANCIAS

La Biblia habla de cuatro principios poderosos que tenemos que aprender a aplicarlos.  Hoy en día con las redes sociales muchos lo critican, hablan mal y tienen su propia perspectiva de ellos.  Pero los principios del reino pueden ser ignorados, atacados pero nunca quebrantados.  Dios los dejó para el que cree y no todo el mundo cree.  Estos principios básicos son:

  1. El diezmo
  2. La ofrenda voluntarias
  3. Las primicias 
  4. Las ofrendas de sacrificio 
  5. Las ofrendas de honra
  6. El dar al pobre

En el reino retener es empobrecerse, por eso debemos de aprender a activar el don de generosidad.   Observe este pasaje:

“Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza”.  Proverbios 11:24.

2.1 Los diezmos son el 10% de todos nuestros ingresos.  Nos conviene repartir, dar y ofrecer.   Muchos que tienen negocios, diezman de su salario mas no de su empresa.  La Biblia dice “dad los diezmos de todo”.  Este no es un principio inventando por un hombre, sino por Dios para mantenernos fuera de la avaricia y la idolatría al dinero.  También sobre este principio descansa una promesa muy grande de prosperidad y derrota sobre el enemigo de tus finanzas.  La pobreza no se reprende orando, la pobreza se reprende dando.  Algunas personas no lo practican por mala experiencias que tuvieron con malos administradores y falsos líderes de la obra.  Tú mala experiencia o que alguien haga mal uso de los diezmo NO ELIMINA EL PRINCIPIO.

2.2 Las ofrendas son voluntarias, todo aquello que propones en tu corazón para dar.  El apóstol Pablo habla de las ofrendas voluntarias como si fueran semillas que se siembran.  Creo que no está mal dar (sembrar tu semilla) y esperar la cosecha.  Dios nos da una promesa de multiplicación de la sementera (semilla sembrada) y descansamos en ella.  Más sin embargo, la cosecha no viene cuando yo quiera, sino cuando el cielo la determine.  

“Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará”. 2 Corintios 9:6

2.3 Bíblicamente también encontramos las ofrendas de sacrificio, que son las que nos cuestan algo y que son muy difíciles de desprendernos de ellas ya que representan algo muy valioso para nosotros.  Puede ser dar todo lo que tenemos en medio de una crisis como la viuda de Sarepta (1 Reyes 17:12) o la viuda que dio su único cuadrante (Marcos 12:44).  Realmente entendemos que la crisis no gobierna sobre el reino de Dios.  Con estos ejemplos aprendemos que tu último bocado de pan puede convertirse en el sustento de toda una temporada de sequía.  No es lo mucho o lo poco que tengas, sino que lo que tengamos, esté conectado con lo sobrenatural de Dios.  Dios es movido cuando ve actitudes de fe que le exaltan y le adoran en medio de una crisis económica.

Las ofrendas de sacrificio también pueden ser como la que dio Isaac, que obedeció al Señor y no descendió a Egipto quedándose en Gerar, y sembró en tiempos de hambre y cosechó aquel año ciento por uno.  Un amigo dijo una vez que los milagros se provocan.  La fe no niega los problemas pero si se sobrepone sobre ellos.  Muchos dejaron de creer por la presión de la circunstancias.  Tenemos muchos hijos de Dios dominados por Él entorno.  Cuando somos dominados por el entorno entra el miedo, la ansiedad, la duda y la incredulidad.  ¡Tu necesidad tiene que conocer que tu Dios es más grande que ella!  En momentos de necesidad es cuándo más tenemos que aprender a ser obedientes.

2.4 También pudiéramos mencionar el poderoso principio de las primicias.  Este principios es aplicado por Dios en todos los aspectos, ya que representa “dar lo primero”.  Dios nos amó primero, nos dio vida primero, nos da qué comer todos los días y  hace salir el sol sobre buenos y malos.  Nos perdonó primero, para que Cristo tenga la primacía en todo.  Es fácil recibir tu primera cosecha y hacer lo que queramos con ella.  Más es un acto profético, darle a Dios tu primera cosecha, la cual profetiza de muchas más cosechas que vienen.  ¡El reino se busca primero! Buscar el reino no es orar, no es ayunar, no es leer la Biblia, etc.  Aunque usted lo pueda buscar a través de estas cosas.   Algunos usan la oración para buscar su propio reino.  ¿Cómo sabemos que buscan su propio reino? Cuando Dios no es el primero (primicia) de todo lo que tienen: tiempo, talento y tesoro.  Buscar el reino es buscar someterse bajo el completo gobierno de Dios, incluyendo tus finanzas.  Muchos buscan a Dios de último, más cuando viene la crisis, quieren que Dios los ponga de primero.  Las primicias rompe con la miseria financiera y produce una poderosa abundancia. Las primicias es uno de los actos de honra más grande en toda la Biblia.  Observe este verso:

“Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto”.  Proverbios 3:9-10

2.5 Por último, tenemos las ofrendas de honra.  La honra es respeto, reconocimiento y aprecio por lo que una persona es y representa.  Hay cuatro personas que tenemos que aprender a honrar con nuestras finanzas: a Dios, los padres terrenales, a los pastores y a todos aquellos que representa una autoridad y valor en nuestras vidas.  Lo hijos de Dios han fallado en este principio y batallan muchos con sus finanzas porque no han aprendido a honrar a Dios y a sus autoridades.  Algunos hijos tienen muy buenos ingresos pero carece de la honra para con sus padres porque dicen que sus padres no lo necesita.  No le hacemos un favor a nuestros padres cuando le damos, mas si activamos la honra.  Otros se excusan que no tienen nada y por eso no dan nada a sus padres.  Si tú no honras a tus padres con tus finanzas estarás en medio de batallas financieras interminables.  Lo mismo pasa con las personas que no honran a sus pastores, a sus padres espirituales y sus autoridades.  Este principio ha sido ignorado por muchos y dentro de las Iglesias tenemos muchos pastores que no tienen a nadie a quién honrar con sus finanzas, y si lo tienen, muchos no lo hacen.  

Bíblicamente los sacerdotes tenía que dar los diezmos de los diezmos.  Esto es una sombra de un principio eterno.  Todo aquel que está en autoridad ejerciendo sacerdocio tiene que aprender a dar sus diezmos, sus primicias y ofrendas de honra.  El pastor que pide ofrenda, diezmo y honra y no da ofrenda, diezmo y honra, está bajo maldición en sus finanzas.  Pudiera tener autoridad por su posición, pero no tiene autoridad moral en el mundo espiritual.  Las necesidades no son excusas para no hacerlo ya que Dios es más grande que ellas.  Puede predicar, ayunar, dar su tiempo, hacer obras de misericordia, sanar los enfermos, y conocer la Biblia.  Pero como dijo Jesús hablando del diezmo en Lucas 11:44: “Esto os era necesario hacer, sin dejar aquello”.  Es necesario ayunar, orar, sanar enfermos, predicar, conocer la Biblia, sin dejar de diezmar.

2.6 Por último, dar al pobre y a los necesitados.  Es aquí cuando decimos que Dios se disfraza de necesidad y necesitados.  En aquel día Él dirá: tuve hambre y me diste de comer, estuve necesitado y supliste mis necesidades.  Y nosotros preguntaremos, Señor, ¿Cuándo te vimos así?  “Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”. Este es un principio de impacto eterno.  Literalmente esto ocurrirá.  Observemos si Jesús nos está diciendo qué va a ocurrir a los que practican este principio, ¿Porqué no aplicarlo para alcanzar ese destino? La visión profética nos hace darle al pobre ahora.  El libro de proverbios arroja a la luz una verdad poderosa:

“A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar”. Proverbios 19:17

La palabra prestar aquí significa: encorvarse o pararse en bondad a uno inferior.  Favorecer y ser compasivo. Esto podrá cambiar nuestra perspectiva de los necesitados, porque de ahora en adelante veremos a Dios en ellos.  Prestarle a Dios quiere decir que Dios te devolverá el bien que has hecho.  Dios no se queda con nada de nadie.  Tu recompensa viene en camino.

Las finanzas tienen un lenguaje y principios del reino para ser desatados.

#2 EMPRENDE

Tu sueldo no te hará rico.  Tú miedo no te abrirá puertas.  La queja no hace avanzar tus proyectos.  Hacer nada producirá nada De nada nos sirve quejarnos de la economía actual, sino hacemos algo al respecto.  Nosotros como hijos de Dios estamos llenos de sueños y proyectos pero que se requieren las finanzas para avanzarlos.  Estamos en un tiempo de transferencias de riquezas pero tenemos que prepararnos con sabiduría para administrar y multiplicar lo que Dios pone en nuestras manos.  Así que mi consejo es atrévete a emprender tu propio negocio y tu propio proyecto que te produzca “tiempo” y no solo dinero.  

La nueva moneda es el tiempo.  ¡Los precios están por las nubes!  Por consiguiente, la gente está siendo obligada a trabajar más para pagar la renta y sus cuentas.  Todo sube menos el salario.  El impacto ya se ve en la familia, ya que los padres no tienen tiempo para criar a sus hijos, tampoco para su relación matrimonial.   La calidad matrimonial se ha reducido  a “solteros viviendo dentro de un matrimonio”.  Los niños de hoy están siendo criados por los tutoriales de las redes.  Ha emergido una generación fría producto de la orfandad emocional.

A nuestra gente la están dejando sin oxígeno en oportunidades y finanzas.  Los pozos económicos están secos por la inflación y el alto costo de la vida.  La delincuencia y el crimen organizado es la opción más fácil de muchos para sanar esta pulmonía financiera.  Muchos predicadores han optado por no hablar del tema de las finanzas por miedo y al tabú religioso que existen en esta área.  Mientras en muchos lugares la Iglesia se hunde en ansiedad, deudas y preocupaciones porque le hablamos del sacerdocio pero no le ensañamos a reinar sobre las finanzas.  Por esos mi amado lector les desafío a EMPRENDER.  Porque urge un avivamiento en el área empresarial dentro del reino.  La crisis está golpeando a muchos, y no basta con los tres puntos del libro de Malaquías.  ¡Hay que volver al principio!  Necesitamos convertirnos en productores de emprendedores y activarlos en el poder para hacer las riquezas.  

Si Dios te dio una idea, estos son los pasos a seguir que te recomiendo como pastor, no como consejero económico:

  1. Edúcate: adquiere todo el conocimiento que puedas en esa área.  Hoy en día la información está a un “click” de lo dedos.  La educación no es cara, cara es la ignorancia.  Si compras un plato de comida saciará tu hambre por unas horas.  Si compras un libro y lo lees, podrás saciar tu hambre y la de otros por toda una vida.
  2. Ejecuta un Plan de negocio: no te tires a emprender sin primero hacer un plan de negocio.  Pon los números y todos los detalles y date cuenta si es factible.  El propio Cristo nos enseña a calcular los gastos antes de construir.
  3. Obedece los principios que te di arriba.  Hay una diferencia entre algo Santo y algo consagrado.  Lo santo es lo separado, lo consagrado es lo dedicado.  Hay muchos santos que no tienen sus finanzas consagradas a Dios porque no han aplicado sus principios en esta área.
  4. Busca un mentor que te ayude en el proceso.  Sólo no podemos realizar las cosas.  Le doy gracias a Dios por el Bishop JC Church, mi padre espiritual que toda la vida me ha enseñado acerca de las finanzas y a cómo multiplicarla.  Consigue un mentor en tu área y desarrolla tu potencial.
  5. Tienes que estar en constante crecimiento y actualización.  El mundo camina a pasos gigantes con todos los cambios que se están dando.  Tenemos que estar actualizados en el tema de la economía y las tendencias.  Y recuerda que donde hay problemas, allí está tu oportunidad.
  6. Si fallas en un proyecto tienes que aprender a reinventarte.  No te rindas en el primero intento.  A veces Dios permite que fracasemos varias veces para pulir nuestro carácter y sabiduría para darnos algo más grande.  En el reino no se fracasa, en el reino se aprende.  El único fracasado es el diablo.  Así que cree, acciona y verás la gloria de Dios.
  7. Busca siempre el diseño profético de Dios para ti.  Necesitamos profetas que saquen a las “viudas endeudadas”, a través de diseños proféticos empresariales y las conecten con el fluir sobrenatural del aceito divino.  Caminar en la revelación profética sacará a muchos de la crisis económica.

Tenemos que conectar a nuestra gente con los recursos ilimitados del reino, donde los hijos de Dios comiencen a emprender y catapultar su realidad a un sistema divino que no es dominado por la inflación y la crisis mundial.

El reino de Dios, no es de este mundo.  Ojalá muchos entendieran esta realidad dimensional.   Dios te bendiga grandemente.

Miler Montoya

One thought on “Supera la Crisis Financiera con Principios Bíblicos

Leave a comment