“No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros”. Juan 14:18
Estudios acerca del hombre han demostrado que tendemos en este tiempo a ser islas individuales. En estos días podemos contar con un alto número de amigos en Facebook y muchos seguidores en otras redes sociales. Pero cuando venimos a nosotros realmente como individuos, no tenemos a nadie con quien compartir o quién confiar. Carecemos de verdaderos amigos. La amistad se ha reducido a una lista de seguidores. Algunos disfrutan su tiempo a solas, pero la realidad es que nos sentimos solos y en muchas ocasiones es por la falta de propósito.
Según algunos estudios muestra que un 20% de todas las personas son infelices por causa del aislamiento social en cualquier momento dado. La cuarentena en cierto modo para el mundo vino a incrementar estas cifras. Otros estudios con ratones encontraron que el aislamiento pudiera incrementar tumores cancerosos. La soledad a menudo produce estrés, que es la causa en muchas condiciones que no son saludables para el hombre.
Se dice que la soledad y el aislamiento tiene que ver con una mentalidad y que el cerebro de gente sola tiende a reaccionar de una manera diferente. ¿A caso el enemigo no sabe esto? ¿No es esta la causa por lo cual mucha gente se aísla aunque ponen cómo excusas otros factores? El enemigo sabe que la soledad produce una vida enferma. Por eso, el amor, como la comida son grandes estímulos. Hoy más que nunca tenemos que ser afectivos con nuestros seres queridos expresando el amor de muchas maneras. La soledad no produce placer, y está conectada con una vida infeliz. ¿Porqué traemos esto a la mesa? Porque Dios en su amor vino a resolver el problema del aislamiento y la soledad. Con esta revelación muchos serán sanados.
“No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros”. Juan 14:18
Todos nos necesitamos. Yo te necesito y tú me necesitas. Necesitamos ser amados y tememos ser rechazados por otros. Pero la necesidad mas grande es la necesidad de conocer a Dios como Padre. La paternidad De Dios es la solución a la soledad del hombre. Jesucristo dijo claramente: “No os dejaré huérfanos”. El Señor no iba a permitir que sus discípulos permanecieran solos, o aislados de él. El enemigo es quien quiere aislarnos, específicamente de la paternidad de Dios. Mas Dios, el Padre ha creado el camino para volvernos a Él. Jesucristo es el camino al Padre. El contexto inmediato de Juan 14:18 es el siguiente:
“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros”. Juan 14:16-17
Observemos con detalle estos pasajes. Jesucristo iba a rogar al Padre, y por causa de ese ruego el Padre enviaría otro Consolador, para que esté con nosotros para siempre. El ruego de Jesucristo revela el corazón del Padre. El padre nunca nos dejaría solos y abandonados. No hay otro Padre más bondadoso que nuestro Padre Dios. Mas vemos el cuidado de Dios y la atención del Padre. No nos envió un ángel, no nos envió un querubín, nos envió otro Consolador, el Espíritu de verdad. El nombre de Consolador viene del griego: “parakletos”, que es uno que es llamado a estar al do de uno. Uno que aboga por la causa de otro delante de un juez, como un abogado para defenderte. Es un asistente legal, un abogado. El Señor dice otro Consolador, porque Jesús hacía esta función de “parakletos” mientras estaba con los discípulos y ahora el Espíritu de verdad está destinado a tomar el lugar de Cristo y a dirigirlos a un conocimiento profundo de la verdad. Estaba destinado a darle fuerza divina cuando lo necesitaba y hacer todo una obra majestuosa. Pero el detalle poderoso es cuando Jesús dice: “No os dejare huérfanos, vendré a vosotros”. El iba a venir en la persona del Espíritu Santo. Pero al usar la palabra huérfanos estaba arrojando a la luz un revelación mucho mas poderoso. Un huérfano es una persona engendrada que no tiene padre ni madre, o le falta alguno de los dos. Cuando Jesús le promete la presencia del Espíritu Santo para resolver el problema de la orfandad, era porque el Espíritu Santo iba a manifestar la paternidad de Dios en los discípulos. El Padre y su Espíritu está conectados.
Por eso, un ángel no pudo tomar esta función, sino el Espíritu Santo, porque ningún ángel es co-Dios, el Espíritu Santo es Dios mismo. Por eso, padres no son sólos los que engendran solamente. La paternidad tiene que ver con dar de tu persona, dar tu tiempo, darse uno mismo al que uno engendra. Dios nos engendró y el día que nos engendró se quedó en nosotros para siempre en la persona del Espíritu Santo. Por eso Jesús lo dice: “…pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros”. Conocer al Padre está ligado en conocer al Espíritu Santo y lo que este manifiesta. Son inseparables. La verdadera comunión es con los tres, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
“lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”. 1 Juan 1:3
“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén”. 2 Corintios 13:14
La palabra comunión, que aparece en estos dos versos viene del griego “koinonia” que quiere decir asociación, comunidad, entrar en participación, intimidad. Cuando nosotros nacimos de nuevo, el Espíritu se quedó pegado con nuestro espíritu para siempre. Mas es en la comunión del Espíritu donde esta realidad divina viene a la vida. Por eso, si hay algo que el enemigo quisiera lograr en todo hijo de Dios, es romper la comunión con el Padre. Cuando nos separamos de la comunión con el Padre, morimos. Cuando tu vez a un hijo de Dios aislado, con pensamiento de soledad e individualismo, debemos de revisar la comunión del Espíritu. Mas cuando tu ves a un hijo de Dios, aplomado, afirmado, que sabe quien es y se siente seguro en Dios, es porque debe estar teniendo una comunión fuerte con el Espíritu. Mucha comunión, mucha vida y poder, poca comunión, muerte y debilidad. Simplificamos esto, el Espíritu Santo vino a manifestar la paternidad de Dios, rompiendo así el espíritu de orfandad (soledad y aislamiento), si tenemos comunión con él, cobra vida esa paternidad en nosotros, sino tenemos comunión, la soledad y el aislamiento aparece. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y nosotros, somos una comunidad, una familia. ¡El reino De Dios no esta en cuarentena! Aunque estemos distanciados socialmente no quiere decir que estemos sin comunión (desconectados) con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
LA SOLEDAD Y EL ASILAMIENTO ES UN ARMA DE LAS TINIEBLAS

“No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia”. Romanos 11:2-5
Elías el profeta, se sintió sólo, y por sentirse sólo se fue al desierto, cayó en depresión y anheló morirse. Luego Dios lo visita y le da comida y agua para seguir el largo camino que le restaba. Sale del desierto para meterse en una cueva que Dios no le había mandado entrar. El aislamiento y la soledad son válvulas de escape para el estresado, pero operan como una cueva muy peligrosa. Más Dios le dice, tu no estás sólo, hay siete mil más. Cuando usted es víctima de la soledad, también viene a ser víctimas de sus propios temores. Cuando nos aislamos le damos paso a muchos argumentos y pensamientos de las tinieblas, pero cuando compartimos nuestro corazón expresamos los que tenemos por dentro y nos sanamos unos los otros.
La mayoría de los seres humanos tienden a aislarse cuando vienen los problemas y cuando caen. Es un patrón humano que cuando cae, en vez de buscar comunión busca el aislamiento. El enemigo no te mata tanto por la caída sino en que permanezcas caído, donde no haya nadie que te levante. Lo que destruye no es la caída, sino el aislamiento después de ella. Mucha gente cae y se separa de Dios y eso no tiene lógica, pero es un patrón en el hombre que tiene sus raíces en la culpabilidad. ¿Porqué no tiene lógica? ¿Quién se estuviera desangrando y en vez de correr a la sala de urgencia del hospital, se aísla para no pedir ayuda y morir sólo? En términos espirituales pasa. La culpabilidad es una carga pesada que hace que la gente se separe de la casa del Padre y de la comunión con el Espíritu Santo. El enemigo les susurra: “Caiste una y otra vez, ¿Porqué seguir intentándolo? ¡Es mejor irte para el mundo a pecar abiertamente que estar jugando con Dios! Mejor vuelve cuando estes bien. Cuando todo mejore, es que voy a buscar ayuda”. Estos pensamientos son diabólicos y fomentan una fortaleza mental en las personas. ¡Si caiste, en vez de aislarte, corre al Padre! El padre esta mas interesado en celebrar tu restauración, que acusaste por tu caída. Pero ¿Dónde se encuentra el problema? El problema descansa en que no conocemos al Padre. Predicamos mas de juicio que de amor. Por lo tanto hemos creado una audiencia llena de miedo a Dios, en vez tener una comunidad de hijos con comunión con el Padre. El miedo y la culpa siempre serán un buen negocio para la religión. La vida del Espíritu descansa en la comunión del Espíritu Santo. EL hijo prodigo, nunca pensó ver al Padre corriendo a él para besarlo, abrazarlo, poner un anillo, calzado nuevo y hacer una gran fiesta por su regreso a casa. Mucho tienen que volver a la casa del Padre. No es un lugar físico, sino una comunión verdadera. Cuando todos te rechacen, aun usted mismo, recuerde que el amor del Padre es incondicional y que te espera en casa, porque tu eres su hijo.
El aislamiento produce depresión, estrés, sentimientos de soledad y pensamientos de querer quitarse la vida. En los Estados Unidos la soledad y el aislamiento social en los ancianos y adultos mayores, los pone en riesgo de presentar demencia y condiciones medicas graves. Para los jóvenes emprendedores, a manera de idea, las personas que creen compañías basadas en atender a los viejitos abandonados se harán millonarios. Porque los viejos están muriendo solos y están necesitando que alguien les brinde amor en sus últimos días y les revelen la paternidad De Dios cuidándolos. Muchos ya no les tienen paciencia y algunos sufren de un trauma post guerra. Se dice que los mayores de 50 años que tiene una relación social pobre, estaban asociados con un 29% de in incremento de tener enfermedades del corazón y un 32% con un incremento de riesgo de derrame cerebral. Tenemos que preguntarnos ¿Qué hacemos con nuestros ancianos que están muriendo sólos, aislados socialmente? ¡Bueno, ya sabemos que tenemos que hacer! Revelarles la paternidad de Dios y dejarles saber que ellos no están solos. Que Dios no se ha olvidado de ellos al presentarnos nosotros ahí.
El mismo escenario, pero en la juventud, donde hay un incremento de los niveles de adicción. Los jóvenes cada día mas se quitan la vida y se mueren por sobredosis de droga. Muchos de ellos o ellas, no pueden competir con los estándares de las redes sociales, se sienten sólos, inconformes con su figura, rechazando sus propio cuerpos, no amándose lo que Dios hizo en ellos. En ese aislamiento recurren a las drogas y las nuevas adicciones como modo de escape. Es tiempos que se levante una Iglesia a revelar el corazón del Padre. ¡El padre tiene que ser conocido! Jesucristo dijo, yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie va al Padre sino es por mí. La juventud de hoy esta sedienta de una paternidad genuina, sana, integra y llena del amor de Dios.
Esta plaga no queda ahí. Los inmigrantes y el grupo de LGTB, están en un alto riesgo. Los estudios registran que los inmigrantes, las lesbianas, los gays, transgeneros y bisexuales están experimentando la soledad mas cualquier otro grupo. Es verdad. El inmigrante que no tiene documentos vive una vida aislada de su familia, asilada en la ciudad dónde vive y muchos no han entendido que es la soledad la que los esta matando. El grupo LGTB son rechazados en muchos lugares hasta la muerte. Mas hoy como vocero de Dios, venimos a ofrecer la solución para el inmigrante, lesbianas, gays y otros grupos. Esta solución está en la revelación de la paternidad de Dios; en conocer a Dios como Padre. Muchos han proyectado un Dios de rechazo y no un Padre amoroso. Por eso, la paternidad tiene que ser revelada. Conocer al padre es la solución para los ancianos, para los jóvenes, los marginados, los rechazados, los aislados, los desahuciados, los menospreciados. Cuando todo el mundo los rechaza, Dios les sigue amando. No les podemos juzgar, no sabemos qué les pasó. Dios aborrece al pecado, mas ama al pecador. Como un día nosotros vinimos a la luz, otros pueden venir y deberían venir. Muchos de ellos fueron víctimas del abuso de sus propios padres o de una pobreza extrema. Por eso dice la palabra:
“Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho; que hace justicia al huérfano y a la viuda; que ama también al extranjero dándole pan y vestido”. Deuteronomio 10:17-18
Esto es sumamente poderoso, ya que el que lo está diciendo es Dios de dioses, Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible. La palabra huérfano que aparece aquí, en ingles es “fatherless” que quiere decir sin padre. Dios le hace justicia al que no tienen padres. Por eso la soledad está legalidad orfandad, mas la solución a ella es unida a Dios. Y cuando Dios dice que le va hacer justicia al huérfano, a la viuda y al extranjero, es porque viene a resolver esa condición. ¡Cristo vino a resolver la orfandad! Una de las palabras que dijo Jesús estando en la cruz fue:
“Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Mateo 27:46
Y usted me dirá: “¿Cuál es la solución?” El Espíritu de Dios está hablando. La solución está en la revelación de la paternidad de Dios. Cristo Jesús sufrió el abandono para que nosotros hoy no estuviéramos huérfanos y recibiéramos el amor incondicional y la presencia para siempre del Padre celestial.
NOTA: Este es una nueva serie que le hemos denominado “Secretos de la Paternidad De Dios”, comenzada a predicar el Domingo 13 de Diciembre del 2020. Seguiremos hablando y escribiendo de este tema en las siguientes semanas junto a la serie del Espíritu Santo. El Padre y su Espíritu son inseparables.
Bendiciones,
Miler Montoya
✅ Para donaciones al ministerio sigue el link: https://visiondelreino.breezechms.com/give/online
✅ ¿Ya conoces nuestro canal en YouTube? ¡Subscríbete! https://www.youtube.com/user/visiondelreino1

Tremendo mensaje , no estamos solos, ni en aislamiento, porque el reino de Dios no está en aislamiento tenemos un Padre en los cielos, que cuando clamamos a El, nos responde y el Espíritu Santo que nos ayuda en nuestra debilidades, y nos llena con su presencia. Gracias pastor Miler.
LikeLiked by 2 people